Entrando a la habitación que los dos compartimos por más de veinte años, me sorprendo al no ver tu dulce silueta. Lágrimas corren por mis mejillas, sollozos son los que resuenan por las paredes de nuestro lecho nocturno.Doloroso es el tener que aceptar tu partida, ya más no podré verte; tu materia se ha ido, y con ella se ha ido mi alma.Aún tengo fuerzas para tomar nuestra foto del buró, en ella está impresa no solo una simple imágen, un sentimiento....una vida que pretendimos pasar juntos.Nuestras radiantes sonrisas resplandecían el lente, nada nunca nos separó.Pero eldestino fué cruel y te quitó de mi lado.¿Qué le diré a nuestro gato Cerberus?;Ahora ya no ronrroneará en tu lecho; ¿Qué le diré ahora a la luna?; Ella que siempre fué testigo presencial de nuestro amor carnal. Nada se puede hacer ahora, tu estás lejos de mi, y yo solo estoy aquí desausiada. Tu me elegiste, ya que viste fortaleza en mi ser...pero tu partida me ha debilitado a montones; ya no tengo a mi fiel compañero en el sendero de la vida;Y ahora¿Que voy a hacer?....Te esparé en el sofá de la sala...esperaré tu caricia en mi hombro como señal de llegada....y te daré un apasionado beso como respuesta de bienvenida.
Te guardo en mi corazón y espero ferviente a nuestro encuentro en ese mundo etéreo en el que ahora te encuentras....desesperada por besar tus labios y abrazarte hasta ya no tener fuerzas....Por siempre, tu querida y amada Amalia...
.....Segundos después de que Amalia escribió esta carta; se sentó en el sofá, con la carta en su mano izquierda. Tres minutos después, una ventarrón azota en la habitación, tan fuerte que logra levantar la mano izquierda de Amalia, tirando la carta...Y con un efecto fatal para su corazón.
Atte:
.::Ramona Byron Moon::.
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